El desarrollo de AGES-OAXACA ha sido un proceso continuo y colaborativo que comenzó en 2018 y se encuentra en constante construcción. Este proyecto no es un producto finalizado, sino una herramienta dinámica que enriquece las investigaciones históricas y espaciales sobre los Valles Centrales de Oaxaca, proporcionando un eje articulador para explorar el territorio y sus transformaciones durante los siglos XIX y XX.
Desde el principio, nuestro objetivo fue reconstruir el ordenamiento territorial de los Valles Centrales de Oaxaca a lo largo de dos siglos, enfocándonos en las haciendas y su relación con el entorno. Las preguntas fundamentales que guiaron el proyecto giraron en torno a la distribución de las haciendas: ¿por qué se localizan en determinados lugares? ¿Qué factores ecológicos o sociales influyeron en su ubicación? Estas interrogantes nos llevaron a plantear la necesidad de un análisis espacial para visualizar y entender patrones que trascienden lo documental en objetos espaciales (puntos, líneas y polígonos).
En esta etapa, nos enfocamos en recopilar información histórica en diversos formatos para integrarla en AGES-Oaxaca. Para ello, utilizamos mapas antiguos, planos territoriales, registros estadísticos y descripciones detalladas de los lugares estudiados. Además, elaboramos tablas con la información extraída de distintas fuentes y lecturas, lo que facilitó su organización y análisis.
La investigación se basó en documentos provenientes de archivos históricos, como el Archivo General de la Nación y la Mapoteca Manuel Orozco y Berra, así como en repositorios digitales. Estos materiales fueron complementados con trabajo de campo para aportar un contexto más preciso. Sin embargo, enfrentamos desafíos importantes, como la pérdida de cascos de hacienda y la dificultad de acceso a ciertos sitios. Asimismo, la falta de familiaridad con algunos territorios presentó problemas de ubicación al momento de georreferenciar los mapas. (puntos, líneas y polígonos).
Los datos recolectados fueron sistematizados y adaptados para integrarse a cada uno de los procesos cartográficos que se muestran dentro de este sitio. Entre los pasos más importantes se encuentran: Digitalización: Mapas históricos fueron escaneados en alta resolución.
Georreferenciación: Este proceso permitió alinear mapas antiguos con marcos geográficos actuales, utilizando puntos de control como caminos, ríos o edificaciones históricas.
Vectorización: Se digitalizaron elementos clave de los mapas, como caminos, cuerpos de agua y límites territoriales, convirtiéndolos en objetos espaciales (puntos, líneas y polígonos).
El siguiente paso fue incorporar capas de información geográfica actual (como algunas de las capas base) hidrografía, uso del suelo y límites político-administrativos. Fuentes como la Comisión Nacional para el conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) proporcionaron datos esenciales para contextualizar los mapas históricos y analiza las transformaciones territoriales. Este proceso, sin embargo, requirió una revisión crítica, ya que comparar datos de distintas épocas puede generar errores metodológicos y perspectivas sesgadas.
Una vez integrados los datos históricos y contemporáneos, se realizaron ejercicios de análisis y comparación utilizando herramientas especializadas de SIG. Este enfoque permitió identificar cambios y continuidades en el paisaje, como la relación entre las haciendas y los cuerpos de agua, o los cambios en los límites territoriales a lo largo del tiempo.
El proyecto ha identificado la necesidad de incorporar perspectivas interdisciplinarias y colaborativas. Esto incluye la participación de historiadores, geógrafos, antropólogos y, especialmente, comunidades locales, quienes aportan conocimientos únicos sobre toponimia, antiguos caminos y otros elementos espaciales. A través de talleres y entrevistas, se busca documentar narrativas que complementen los análisis históricos y espaciales.
Cada propuesta cartográfica presentada en este proyecto se encuentra en proceso de construcción y es actualizada de manera continua. Se ha priorizado un manejo ético de los datos, respetando los derechos de autor y considerando cuidadosamente las implicaciones sociales de la información expuesta. En ciertas localidades, los mapas históricos pueden incidir en debates territoriales contemporáneos, lo que hace imprescindible abordar estos temas con responsabilidad y sensibilidad.
El proyecto está en constante evolución, con el desarrollo de un portal web interactivo que permite explorar y analizar información histórica y geoespacial a través de mapas dinámicos, capas temáticas y metadatos. Este recurso no solo documenta los avances del proyecto, sino que también promueve la investigación y el análisis crítico, ofreciendo herramientas para la visualización y el estudio del territorio desde múltiples perspectivas.
En un primer intento, se diseñó un boceto inicial del sitio, pero no logró transmitir con claridad los objetivos del proyecto ni facilitar la exploración de la información. Posteriormente, se desarrolló una segunda versión con una estructura más definida, aunque persistían dificultades en la organización y el análisis de los datos. Por ello, en las etapas más recientes, se propuso una nueva plataforma con una interfaz más accesible y representaciones cartográficas más claras, mejorando la interacción con la información.
AGES-Oaxaca continúa en desarrollo, consolidándose como una herramienta de consulta y análisis que permite comprender la interacción entre territorio, sociedad y recursos naturales en los Valles Centrales de Oaxaca.